Luisa Calvo también ha abordado uno de los principales retos de la adopción de la IA
Luisa Calvo, subdirectora de Transformación, Datos e IA de Ineco, ha participado en el encuentro «Inteligencia Artificial y Automatización: la hora de capturar valor real», organizado por la comunidad CIOS Disruptores en el Museo de América de Madrid. La cita ha reunido a responsables tecnológicos para abordar cómo convertir la inteligencia artificial en resultados concretos y superar las barreras que dificultan su aplicación en las organizaciones.
La participación de Ineco ha permitido compartir su experiencia en el desarrollo de soluciones de IA orientadas a mejorar los procesos, aprovechar el conocimiento y dar respuesta a las necesidades de sus clientes, principalmente las Administraciones públicas. Un enfoque que parte de una premisa: "la IA no puede evaluarse por lo innovadora que es, sino por el valor que genera", como explica Calvo.
Para avanzar en esta dirección, Ineco ha definido un modelo de priorización y valoración de iniciativas que tiene en cuenta su impacto, sus riesgos, su capacidad para extenderse a otros proyectos y su alineamiento con la estrategia de la compañía. El objetivo es identificar aquellas aplicaciones que permiten reducir tiempos, mejorar la calidad del trabajo y desarrollar nuevos servicios.
Una de las claves es construir soluciones reutilizables. La revisión de normativa, procedimientos o requisitos y su contraste con documentación es una necesidad compartida por ámbitos como la calidad, el medio ambiente, la prevención o la evaluación de ofertas. Detectar estos elementos comunes permite desarrollar capacidades que puedan aplicarse a distintos proyectos y clientes, aprovechando mejor el conocimiento y los recursos.
Luisa Calvo también ha abordado uno de los principales retos de la adopción de la IA: el paso de una prueba piloto a una solución que funcione cada día. "Lo difícil es convertirla en una capacidad empresarial estable, integrada en procesos, con datos fiables, seguridad, cumplimiento normativo, mantenimiento y responsabilidad clara", ha expuesto. Para conseguirlo, resulta esencial disponer de información de calidad, definir quién se responsabiliza de la evolución de cada solución e integrarla en las herramientas que los profesionales ya utilizan. A ello se suma la confianza de las personas, especialmente relevante en entornos regulados.
La experiencia de Ineco apunta, por tanto, a la necesidad de abordar la IA desde los objetivos de la organización, su gobernanza y sus posibilidades de reutilización. Como resume Luisa Calvo: "los modelos cambian muy rápido, pero los procesos y la forma de generar valor permanecen".




