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Convertir los datos en valor

25 de Junio de 2026

Vivimos rodeados de datos. Cada operación, cada desplazamiento, cada interacción digital genera información que, bien utilizada, puede ayudar a tomar mejores decisiones, optimizar recursos o desarrollar nuevos servicios. Sin embargo, disponer de grandes cantidades de datos no garantiza por sí mismo ningún beneficio.

La Economía del Dato parte precisamente de esa idea. Maribel Garcimartín, experta en esta disciplina en Ineco, explica que el verdadero desafío no consiste en acumular más información, sino en ser capaces de transformarla en valor. “Muchas veces se piensa que los datos son valiosos por sí solos, pero en realidad son la materia prima. El valor aparece cuando se convierten en información útil para la toma de decisiones”.

Para lograrlo es necesario conocer los datos disponibles, gestionarlos adecuadamente y garantizar su calidad. Un proceso que permite generar confianza en la información y aprovechar todo su potencial en ámbitos tan diversos como la planificación, la optimización de procesos o el desarrollo de nuevas soluciones tecnológicas.

Esta confianza se ha convertido además en un elemento fundamental para impulsar tecnologías emergentes como la inteligencia artificial. Los algoritmos dependen de datos fiables y de calidad para ofrecer resultados precisos y útiles. Sin una adecuada gestión de la información, incluso las tecnologías más avanzadas ven limitada su capacidad para generar impacto.

La Economía del Dato también está favoreciendo nuevas formas de colaboración entre organizaciones. Iniciativas como los Espacios de Datos permiten compartir información de forma segura y controlada para desarrollar proyectos conjuntos, generar conocimiento y crear nuevas oportunidades de innovación. Este enfoque combina tecnología, gobernanza y gestión para convertir la información en un activo estratégico capaz de generar valor económico y social. Una disciplina que ayuda a las organizaciones a aprovechar mejor sus recursos y a tomar decisiones más informadas en entornos cada vez más complejos.

Así, la Economía del Dato se consolida como una de las bases sobre las que se está construyendo la transformación digital. Un ámbito donde el objetivo no es disponer de más datos, sino ser capaces de utilizarlos mejor para impulsar la innovación, la colaboración y la creación de valor.