Durante décadas, el Palacio de Congresos y Exposiciones de Madrid fue uno de los grandes escenarios de la vida institucional y congresual de la capital. Proyectado por el arquitecto Pablo Pintado y Riba e inaugurado en 1970, está compuesto por varios edificios. En 1995 un incendió afectó al Auditorio, pero el funcionamiento continuó en el resto del complejo hasta 2012, cuando cesó su actividad. Ahora, el edificio B inicia una nueva etapa como sede de ONU Turismo, un cambio de uso que ha requerido mucho más que una rehabilitación.
El Palacio de Congresos y Exposiciones reabre así ahora una parte, después de que TURESPAÑA, organismo adscrito al Ministerio de Industria y Turismo, haya impulsado las obras para la adecuación del edificio B como sede administrativa de ONU Turismo, el organismo especializado de las Naciones Unidas encargado de la promoción de un turismo responsable y anteriormente conocido como Organización Mundial del Turismo.
En ese desafío, Ineco ha desempeñado un papel clave para reinterpretar un edificio emblemático y adaptarlo a las necesidades de una organización internacional, preservando al mismo tiempo el valor arquitectónico que lo convirtió en uno de los referentes de la Castellana.
La compañía ha sido la responsable de redactar el proyecto de ejecución y de asumir la dirección facultativa de las obras, unos trabajos que dan continuidad a los previos de análisis, definición y planificación de la actuación.
La intervención ha permitido transformar cerca de 9.000 metros cuadrados para dar respuesta a un nuevo modelo de edificio administrativo, manteniendo la estructura original, reorganizando completamente los espacios interiores, incorporando una nueva planta y mejorando la iluminación natural mediante patios longitudinales, todo ello respetando la imagen exterior protegida del inmueble.
Como ocurre en cualquier actuación sobre patrimonio construido, el proyecto ha planteado importantes desafíos técnicos. Durante la ejecución fue necesario afrontar refuerzos estructurales, el rediseño completo de las instalaciones de climatización y distintas adaptaciones derivadas del propio estado del edificio. Una intervención compleja en la que ha sido necesario compatibilizar criterios de conservación patrimonial, funcionalidad, sostenibilidad y seguridad.
Para responder a estas necesidades, Ineco ha contado con un equipo formado por más de 30 profesionales de ámbitos como la arquitectura, las estructuras, las instalaciones, la dirección de obra, la seguridad y salud y el medio ambiente. Esta combinación de perfiles ha permitido abordar el proyecto de forma integral, coordinando todas las áreas necesarias para su correcta ejecución.
Este proyecto refleja una de las principales capacidades de Ineco en el ámbito de la edificación pública: abordar actuaciones de alta complejidad técnica que requieren combinar arquitectura, ingeniería, rehabilitación patrimonial y dirección de obra.
La reciente inauguración por parte del Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de la nueva sede de ONU Turismo marca el inicio de una nueva vida para este edificio. Un proyecto que demuestra cómo la ingeniería y la arquitectura pueden recuperar espacios con un importante valor histórico y adaptarlos a las necesidades de las instituciones del siglo XXI, prolongando su vida útil sin renunciar a su identidad.




