En su participación, Olivé abordó el impacto que tendrá el Corredor Mediterráneo sobre la movilidad de viajeros en todos sus niveles
Josep Maria Olivé, experto en Planificación y Movilidad Sostenible de Ineco, ha analizado en Valencia el impacto real de las obras y los desafíos futuros del gran eje ferroviario mediterráneo.
El Corredor Mediterráneo es clave para la movilidad del futuro en uno de los principales ejes de movilidad de la península. Y ha de dar respuesta no solo en términos de infraestructura, sino también en capacidad, equilibrio territorial y calidad del servicio. Esa fue una de las principales conclusiones de su intervención, durante la IV Jornada Ibérica por el Ferrocarril celebrada en Valencia, en el panel “Los trenes, los verdaderos actores del Corredor Mediterráneo”, junto a representantes del ámbito académico y del sector ferroviario.
En su participación, Olivé abordó el impacto que tendrá el Corredor Mediterráneo sobre la movilidad de viajeros en todos sus niveles: larga distancia nacional e internacional, media distancia y servicios de cercanías. El especialista analizó cómo la configuración final de la infraestructura transformará los flujos de movilidad en el arco mediterráneo y planteó una cuestión clave para el futuro ferroviario: si la red será capaz de absorber toda la demanda prevista en los distintos territorios. También puso el foco en los posibles déficits que podrían surgir a medio y largo plazo, especialmente en aquellos entornos donde el crecimiento de viajeros avanzará más rápido que la capacidad operativa de la red.




