El Anillo Vial Periférico es una infraestructura que transformará la movilidad metropolitana de Lima
Ineco ha sido seleccionada para supervisar el diseño y construcción del Anillo Vial Periférico, el mayor corredor urbano proyectado en Perú. Se trata de una nueva autopista urbana de peaje de 34,8 kilómetros que conectará 11 distritos de Lima Metropolitana y uno del Callao, bajo un modelo de Asociación Público-Privada (APP) cofinanciada.
El contrato, adjudicado por el organismo regulador OSITRAN, será ejecutado por un consorcio integrado por Cesel, Ineco y MAB Ingeniería de Valor. Con una duración total de 110 meses, el alcance incluye la revisión de los Estudios Definitivos de Ingeniería (EDI), la supervisión de las obras civiles, estructuras y equipamientos tecnológicos, así como la implementación de metodologías digitales como BIM (Building Information Modeling) para el seguimiento integral del proyecto. Unas obras que llevarán a cabo las empresas españolas Cintra, Sacyr y Acciona.
Un eje estratégico para la movilidad urbana
El Anillo Vial Periférico es una infraestructura de alto impacto que transformará la movilidad metropolitana de Lima. Estará dividido en tres tramos y contará con dos túneles dobles, once viaductos, dieciséis pasos inferiores, dieciocho pasos superiores, tres estaciones de peaje troncales y dos laterales, así como pasos peatonales cada 500 metros. Se contempla una velocidad de diseño de 80 km/h y vías de servicio laterales para reforzar la conectividad urbana.
Ineco liderará disciplinas clave como ingeniería vial, estructuras y obras de drenaje, así como el componente medioambiental. Además, se encargará de coordinar los aspectos técnicos y administrativos de la supervisión, garantizar el cumplimiento de estándares nacionales e internacionales, vigilar la seguridad en obra, verificar la calidad de materiales y controlar el avance físico y financiero de los trabajos.
Presencia consolidada en Perú
Este nuevo contrato se suma a otros dos grandes proyectos que Ineco desarrolla actualmente en el país: la supervisión de la ampliación del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez (AIJCh), también para OSITRAN; y el Estudio Definitivo de Ingeniería de la Nueva Carretera Central Daniel Alcides Carrión, la primera autopista de montaña del país, así como otros proyectos aeroportuarios en todo el país. Con estas actuaciones, la compañía refuerza su papel como socio estratégico del desarrollo de las infraestructuras clave para la movilidad y el crecimiento económico del Perú, país en el que Ineco lleva más de diez años trabajando ininterrumpidamente y con oficina en Lima.
Ingeniería española, a la vanguardia en América
La fuerte presencia en todo el continente americano de Ineco desde los años 70 y 80 actúa como una palanca estratégica para la proyección exterior del modelo de infraestructuras del transporte español, contribuyendo a posicionar a España como un referente mundial en ingeniería ferroviaria, aeroportuaria, vial y multimodal. En este contexto, la colaboración con cerca de una decena de empresas españolas en la región constituye una muestra tangible de esa estrategia de ingeniería española a la vanguardia, impulsando una actuación coordinada que refuerza la internacionalización del tejido empresarial y el posicionamiento conjunto de la marca España.
Esta experiencia se refleja en la intensa actividad desarrollada por la compañía en algunas de las infraestructuras viarias más relevantes de la región. En México, a lo largo de los últimos 15 años, Ineco ha desempeñado un papel fundamental en la supervisión y gestión de carreteras. Entre sus actuaciones más destacadas se encuentra su labor como agente supervisor del tramo Guadalajara–Colima, una vía estratégica dentro del corredor “Manzanillo–Tampico”, que conecta el océano Pacífico con el Golfo de México. Más recientemente, la compañía asumió también la supervisión de la Autopista del Golfo Central de México, que enlaza el sureste del país —especialmente la región del Golfo— con el centro, uniendo las ciudades de Veracruz y Ciudad de México.
En Brasil, Ineco lideró el consorcio encargado de coordinar los contratos y a los distintos organismos implicados en la construcción del anillo Rodoanel Mário Covas, una infraestructura clave para mejorar el acceso desde São Paulo —centro financiero del país— hasta el Puerto de Santos, el principal de Brasil, y el aeropuerto internacional de Guarulhos. En Centroamérica, destaca su labor en Costa Rica dentro de los Programas de Infraestructuras para el Ministerio de Obras Públicas y Transportes, colaborando como Unidad Ejecutora.
Por su parte, en Buenos Aires, la compañía participó en el desarrollo de Paseo del Bajo, una vía semi soterrada de cuatro carriles destinada al tráfico pesado que atraviesa la capital argentina, mejorando la circulación y la integración urbana.
Con actuaciones de esta envergadura, Ineco no solo contribuye a mejorar la movilidad y la competitividad de estos países, sino que refuerza su posicionamiento como socio estratégico en el desarrollo de infraestructuras singulares, capaces de transformar territorios, impulsar la actividad económica y conectar de forma eficiente los principales polos logísticos y urbanos.




