A primera hora de la mañana, en Riego de la Vega, León, Daniel Fernández enciende su portátil. A pocos metros, Silvia Macías revisa los materiales para el taller de la tarde. Ambos trabajan en Ineco, en áreas tecnológicas, pero durante estas dos semanas su oficina es distinta: un pequeño municipio donde, además de cumplir con su jornada, enseñan a otros a desenvolverse en el mundo digital.
Es Ineco RuralTIC, el programa de digitalización del mundo rural impulsado por Ineco. Una iniciativa que este año celebra su cuarta edición y que permite a sus profesionales compatibilizar el teletrabajo con una labor de voluntariado tecnológico en municipios de menos de 10.000 habitantes.
El día transcurre entre reuniones, informes y tareas técnicas. Pero también entre preguntas que no siempre tienen que ver con su trabajo habitual: cómo usar el correo electrónico, cómo hacer una videollamada, cómo pagar online con seguridad o cómo pedir una cita administrativa por internet. Daniel, experto en Explotación y Soporte TI, y Silvia, técnica en Consultoría TI y Ciberseguridad, forman parte de esa red de “nómadas digitales” de Ineco que trasladan su conocimiento a entornos donde la tecnología no siempre es accesible.
Y lo hacen a través de talleres prácticos, cercanos, pensados para resolver necesidades reales del día a día. Una de las vecinas que participa en uno de ellos lo explica: “hoy en día si no es con la tecnología cómo te relacionas”. Dos sillas más allá, otra vecina ensaya cómo usar Chat GPT para solucionar los problemas de sus plantas: “subo una foto, me dice qué problemas tiene y cómo solucionarlo”. El programa refuerza las competencias digitales de la ciudadanía, facilitando el acceso a servicios básicos y reduciendo la brecha tecnológica y, al mismo tiempo, impulsa el tejido local: pequeños negocios que aprenden a posicionarse en internet, a gestionar trámites electrónicos o a comunicarse mejor con sus clientes.
Más de 40 municipios se han inscrito en esta cuarta edición y, desde su puesta en marcha, Ineco RuralTIC ha llegado a más de 100 localidades y cerca de 285.000 personas, a través de más de 1.000 talleres impartidos por profesionales voluntarios de la compañía.
El impacto se queda en lo cotidiano: en quien aprende a escribir su primer correo, en quien descubre que puede gestionar su negocio desde una pantalla, en quien gana autonomía para hacer un trámite sin ayuda. Pequeños cambios que, sumados, transforman la relación de un territorio con la tecnología.
Ineco Ruraltic: la transformación digital empieza en lo cotidiano
11 de Mayo de 2026




